Cosas de los gringos
Publciado por fernandonunez - 20/10/08 a las 07:10:33 pm
…señoras y caballeros, en unos minutos aterrizaremos en el aeropuerto de New York La Guardia, apaguen sus aparatos electrónicos, pongan sus asientos en posición vertical, abróchense los cinturones y tengan preparados los formularios de inmigración que esperamos hayan tenido tiempo de rellenar durante las ocho horas que ha durado el vuelo, y esperamos disfruten de su estancia (si es que les dejamos pasar, ya veremos, si en el formulario han contestado ‘no’ a la pregunta de si tienen intención de atentar contra el presidente de los Estados Unidos o a que si son ustedes terroristas de Al Qaeda o pretenden introducir jamón ibérico infectado con la peste porcina, o comprar veinticinco iphones sin declarar para sajar a sus conciudadanos a su regreso…, y aun así, si no nos gusta su cara, a lo mejor tampoco pasan…).
La tierra de los gringos es así, tienes que renunciar a tus derechos por escrito de ser deportado sin excusa o razón si al funcionario del aeropuerto simplemente le sale de los eggs. Y si te gusta bien, y si no… también.
“¿de donde vienen ustedes?” –somos españoles… pero españoles de España… o sea de Europa. -“¿y a qué vienen a los Estados Unidos?, ¿y por cuánto tiempo?, ¿y dónde van a vivir?, ¿portan armas o bombas atómicas con ustedes?, bla, bla… (tanto Castro y tanta historia y en Cuba no te ponen tantos problemas…). Y cuando pensábamos que por fin habíamos conseguido pasar la frontera, un lindo perrito policía nos esnifó las mochilas y se puso tieso al oler de pronto algo sospechoso: “Excuse me guys, (nos interpeló una amable señorita policía), have you any food in your bags?,” “Yes mrs. policeman (contestamos), some chocolate and sandwiches”. -“¿any ham, pork?”… –“no mrs. policeman, some chorizo del bierzo, with cheese” –“Oh!, you cannot introduce any meat in the United States, sir.- Y ahí se quedaron nuestros maravillosos bocatas de chorizo y queso confiscados por el departamento de inmigración y vigilancia aduanera de los Estados Unidos…, pero entramos.
Nuestra intención en los estates era visitar Nueva York unos días, luego alquilarnos un coche y tratar de acercarnos a las zonas de escalada de las montañas y el parque de Adirondack, al norte del estado de N. York, y si había tiempo incluso hacer algo de búlder en unos bloques de central Park. Bien, pues debido las inclemencias meteorológicas nuestro viaje se limitó a visitar la ciudad y alrededores, y todo el deporte que practicamos se redujo a comer hamburguesas, calzzone de espinacas, muffins de mermelada, muffins de chocolate, muffins de nueces, pasas y crema de cacahuete… y algo de bicicleta alquilada para disimular… Ah!, y a hacer fotos (se me olvidaba, mi blog pertenece a la sección de fotografía, no?),
eso sí, la ciudad se prestaba a disfrutar con la cámara. Estos yanquis lo hacen todo a lo grande, tienen una ciudad grandiosa, todo hay que decirlo, espectacular, bien hecha, bien diseñada y muy fácil de recorrer y visitar. Un metro gigantesco y una nomenclatura de calles para no rebanarse los sesos precisamente: la primera, la segunda, la tercera…. de mayor a menor de arriba abajo y de izquierda a derecha, punto. Policía en cada esquina mirándote como diciendo: “hey amigo, te estoy vigilando…”. Una ciudad bastante segura sin duda, a pesar de su reputación, salvo que hagas como una chica valenciana que nos encontramos en el vuelo de vuelta, que tuvo la feliz idea de volverse junto a una amiga, solas, a las cuatro de la mañana, en el metro y con parada en Harlem, y que tuvieron un pequeño tironcillo del bolso (es que no me extraña, en esas circunstancias si soy yo hasta lo intento también, que no? ;-).
Y eso hicimos, patear y echar la cámara a andar, y disfrutar de una ciudad inmensa, multicultural, algo maloliente y llena de americanos con tanques de café a toda prisa por las calles. Eché mano del gran angular, un 10-20mm, para enfatizar las líneas urbanas, deformar las inmensas estructuras y darle así más dramatismo a las composiciones. El trípode a cuestas y cultivar el espectáculo de luces de times square, los rascacielos y la vida nocturna reflejada en el Hudson y el East river y los majestosos puentes que conectan con Brooklyn, el popular barrio de Woody Allen. Tras las tormentas y los aciagos días de lluvia las nubes nos dieron tregua, colorido y contraste a las tomas.
En definitiva, poco campo, poca montaña, y sin llegar a catar la roca por desgracia, pero mucho cristal y cemento, y personajes nacidos de la practicidad, la tarjeta de crédito y el talento robado, pero mucho menos ignorantes de lo que creemos en Europa, a la que superan en tantas y tantas cosas. Sin duda, cuando consigamos remendar los agujeros en nuestros bolsillos, volveremos al nuevo continente, pero esta vez al paraíso naranja y ocre de la costa oeste….
Fernando Nuñez
http://www.ojovertical.com
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Realmente son buenas, me gustan.
Comentario por climbermania — 21 Octubre 2008 #
Qué buenas fotos Fernando, me molan un montón. Parece mentira pero en 7 fotografías nos hacemos una buena idea de como es Manhatan.
Me gusta mucho la foto del parque con la bicicleta, ya nos contarás cómo la has hecho.
Además el texto es muy descriptivo, cómo son estos americanos….
Muchas gracias por estos momentos que nos narras.
Comentario por María — 8 Noviembre 2008 #